Cómo se monta, en tres pasos
- Conectas el WhatsApp del restaurante y cargas tu carta. El mismo número que ya circula en Google Maps, en el volante y en tu Instagram, y si quieres también el Instagram, para que la reserva pueda nacer ahí. Cada plato se carga con nombre, descripción, precio y foto, o se trae de tu tienda si ya vendes en línea con Shopify o Jumpseller.
- Defines cómo se reserva. Cada tamaño de mesa se carga con cuántas tienes de ese tamaño, cuánto dura la reserva, el tiempo que necesitas entre una mesa y la siguiente para limpiar y montar, con cuánta anticipación mínima aceptas y hasta cuántos días para adelante. Tus horarios, los días que cierras y los festivos se cargan una vez y se restan solos.
- Prendes el agente y él atiende. Contesta lo que entra, muestra solo las horas que de verdad te quedan libres, aparta la mesa y manda el recordatorio por WhatsApp antes de la reserva.
Es configuración de administración, no trabajo técnico: se hace desde la plataforma con lo que ya tienes escrito en la carta. Hay una decisión que conviene tomar el primer día: de fábrica el agente entrega tu enlace de reserva y el cliente elige la hora ahí. Si prefieres que cierre la reserva dentro de la conversación, se pasa la agenda a modo conversacional en la configuración. Los dos caminos leen exactamente la misma disponibilidad.




