Cómo una IA en WhatsApp inscribió a 2,337 emprendedoras en Colombia

Cómo una IA en WhatsApp inscribió a 2,337 emprendedoras en Colombia

2026-02-26T02:17:53.041Z

9,220 emprendedoras contactadas y 2,337 inscritas en solo 25 días a través de WhatsAppLa segmentación inteligente de campañas fue responsable del 80% de las inscripciones completadasSolo 62 intervenciones humanas fueron necesarias para gestionar más de 9,000 contactosEl 45.6% de las inscritas necesitó una conversación con la IA para completar su registroUn equipo de 4 personas logró lo que habría requerido un call center de 15-20 agentes

Una fundación que transforma vidas

Fundación Soy Oportunidad nació con una misión clara: cerrar la brecha digital y laboral para madres en situación de pobreza en Colombia. En un país donde más de 8.5 millones de madres crían a sus hijos en condiciones de vulnerabilidad económica, la fundación se ha convertido en un puente entre estas mujeres y las oportunidades que el mercado laboral ofrece — a través de educación digital, formación en emprendimiento, y programas de inserción laboral.

Con programas como "Capitanas Emprendedoras" y "Currículos Mothernos," la fundación ya llevaba años demostrando que la tecnología y la educación pueden transformar realidades. Pero nada los había preparado para lo que vendría a finales de enero de 2026.

Emprende Pro Mujer: cerrar brechas a escala nacional

El Fondo Mujer Libre y Productiva — una iniciativa de la Vicepresidencia de la República de Colombia — en alianza con Pro Mujer, ha venido fortaleciendo las capacidades de mujeres emprendedoras en todo el país. Durante dos años, el programa Emprende Pro Mujer capacitó a más de 4,000 mujeres en los 32 departamentos de Colombia, entregó más de 4,300 certificados, y desarrolló un modelo de mentoría que entrenó a 76 líderes como mentoras de emprendimiento.

La convocatoria representaba el siguiente paso: vincular a más de 2,337 nuevas emprendedoras en 15 ciudades prioritarias — Bogotá, Cali, Cartagena, Medellín, Santa Marta, Barranquilla, Pasto, San Andrés de Tumaco, Popayán, Armenia, Buenaventura, Pereira, Neiva, Florencia, y más — para que fueran acompañadas por las mentoras en un proceso de formación y fortalecimiento empresarial.

Fundación Soy Oportunidad fue la organización encargada de hacer posible esta convocatoria. Y la tarea no era menor.

El espejismo del software "gratis"

En 2025, durante el Colombia Tech Week, la fundación había hecho un primer acercamiento a TBit, la plataforma de agentes conversacionales con IA. En ese momento, el ejercicio fue experimental — un demo donde las capitanas de la fundación conectaban participantes con oportunidades laborales a través de WhatsApp.

Poco después, la fundación recibió una oportunidad que parecía ideal: licencias gratuitas de Salesforce. Para cualquier organización, tener acceso a uno de los CRM más poderosos del mundo suena como la solución a todos los problemas de gestión. Contrataron un proveedor de implementación y comenzaron el camino hacia la digitalización de sus procesos.

Lo que descubrieron fue una lección que muchas organizaciones — tanto empresas como fundaciones — aprenden de la forma difícil: el costo de una herramienta tecnológica no es solo la licencia. Es el equipo que la configura, la mantiene, la adapta, y la opera día a día. Los costos de implementación excedieron rápidamente las posibilidades presupuestarias de la fundación, y cuando se hizo evidente que el camino de Salesforce no era viable, ya estaban contra el reloj.

La convocatoria del Fondo Mujer tenía plazos no negociables. La cantidad de emprendedoras que debían inscribirse tampoco lo era. Y la fundación había manejado, hasta ese momento, cohortes de máximo 200 personas.

Ahora necesitaban escalar de 200 a más de 2,000. En cuestión de semanas.

Una llamada en el momento justo

Sofía Valdivieso, directora de operaciones de Fundación Soy Oportunidad, sabía que necesitaban una solución diferente — y rápida. La fundación volvió a conectar con TBit.

"Nosotros lo entendemos," recuerda Clovis Rodríguez, cofundador de TBit. "Somos una startup. No somos Salesforce ni HubSpot. Para una fundación que tiene compromisos con la Vicepresidencia de Colombia, apostar por una herramienta nueva puede generar nervios. Pero se dieron la oportunidad."

Los primeros días fueron de socialización: demostrar que TBit no era simplemente un chatbot, sino una plataforma completa capaz de gestionar atributos de usuarios, entender en qué momento del flujo se encuentra cada persona, segmentar audiencias, ejecutar campañas masivas personalizadas, y — lo más importante — hacer todo esto sin necesidad de un CRM adicional.

En los últimos días de enero de 2026, Lucy se activó.

Conoce a Lucy

Lucy es una asistente virtual de WhatsApp construida sobre la plataforma TBit. Pero llamarla "chatbot" sería quedarse corto. Lucy fue configurada para ser la primera línea de contacto con las emprendedoras que se acercaban al programa — respondiendo preguntas, guiando inscripciones, resolviendo dudas técnicas, y acompañando a cada mujer en su proceso, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

La estrategia arrancó combinando anuncios en Facebook e Instagram a través de Meta Ads con el canal de WhatsApp. Las mujeres interesadas veían un anuncio sobre el programa Emprende Pro Mujer, hacían clic, y llegaban directamente a una conversación con Lucy.

Y aquí es donde la historia se pone interesante.

El camino feliz es la excepción, no la regla

En cualquier campaña digital, existe lo que se conoce como el "camino feliz" — el usuario ideal que ve el anuncio, hace clic, completa el formulario, y se registra sin problema. En esta convocatoria, menos del 20% de las emprendedoras tomó ese camino.

La realidad de Colombia es diversa y compleja. Hay mujeres con teléfonos de gama baja que tienen dificultades cargando formularios web. Hay conexiones a internet inestables en zonas rurales. Hay emprendedoras que nunca habían interactuado con un proceso de inscripción digital del gobierno y tenían incertidumbre — ¿esto es real? ¿Califico? ¿Qué documentos necesito? ¿Es seguro dar mi cédula por WhatsApp?

Lucy se convirtió en el puente entre la intención y la acción. Cuando una emprendedora se quedaba a mitad de un formulario, Lucy sabía exactamente en qué paso se había detenido. Cuando alguien tenía dudas sobre los requisitos, podía preguntar en lenguaje natural y recibir una respuesta inmediata. Cuando el formulario oficial del programa daba un error o un feedback confuso al usuario, Lucy ayudaba a encarrilar el proceso.

Pero el verdadero diferenciador no fueron las conversaciones individuales. Fue la estrategia de campañas.

La magia de la segmentación inteligente

Durante los 25 días de operación, el equipo ejecutó 18 campañas masivas de WhatsApp. Pero no eran mensajes genéricos. Cada campaña estaba dirigida a un segmento específico de la audiencia, construido en tiempo real a partir de la información que Lucy recolectaba en cada conversación:

    • Emprendedoras ya inscritas: no recibían más mensajes de inscripción. Respeto por su tiempo.
    • Inscripciones parciales: mensajes personalizados que incluían su nombre y exactamente cuántos pasos les faltaba completar. "Hola María, completaste 3 de 5 pasos. ¿Necesitas ayuda para terminar?"
    • Mujeres que nunca iniciaron el proceso: campañas de re-engagement diseñadas para resolver las barreras más comunes — miedo, desconfianza, o simplemente falta de tiempo.
    • Leads de Facebook que nunca escribieron a WhatsApp: un primer contacto proactivo para conectarlas con Lucy.

Esta segmentación fue responsable del 80% de las inscripciones completadas. No fue un bombardeo masivo. Fue una conversación a escala.

Domingo a domingo

Hay una parte de esta historia que no aparece en ningún dashboard ni en ninguna métrica: la dedicación del equipo humano detrás de la operación.

Fundación Soy Oportunidad es un equipo pequeño — no más de cuatro personas gestionando toda la operación de la convocatoria. Sofía Valdivieso y su equipo trabajaron prácticamente sin descanso durante los 25 días. Domingos incluidos. Revisando métricas, ajustando campañas, identificando segmentos que necesitaban atención, coordinando con el equipo de TBit para optimizar los flujos de Lucy.

Porque la tecnología no opera sola. Lucy podía responder a las 3 de la mañana, pero la estrategia detrás de cada campaña, la decisión de qué segmento priorizar cada semana, el análisis de qué mensajes estaban generando más conversiones — eso lo hacía un equipo humano comprometido con que cada emprendedora tuviera su oportunidad.

El equipo de TBit acompañó la operación brindando soporte técnico, consultoría estratégica, y ajustes en la plataforma para sacar el máximo provecho de cada funcionalidad. Pero el mérito operativo es de la fundación.

Los resultados

En 25 días de operación:

    • 9,220 emprendedoras contactadas a través de WhatsApp
    • 14,666 respuestas generadas por Lucy, la asistente de IA
    • 46,955 puntos de datos de perfil recolectados a través de conversaciones naturales
    • 18 campañas masivas de WhatsApp ejecutadas con segmentación personalizada
    • 2,337 inscripciones completas entregadas al programa Emprende Pro Mujer
    • 62 intervenciones de agentes humanos en todo el periodo — sobre más de 9,000 contactos

El 84.7% de las emprendedoras que completaron su inscripción lo hicieron después de recibir al menos una campaña proactiva. Y el 45.6% necesitó además una conversación directa con Lucy para completar el proceso — confirmando que la capacidad conversacional de la IA no es un accesorio, sino un factor determinante de conversión.

Sólo el 14.5% de las inscripciones llegaron por ruta directa, sin intervención de campañas ni de Lucy. Lo que significa que sin esta operación, más de 1,900 mujeres podrían haberse quedado fuera del programa.

Más que un formulario: los datos que Lucy recopiló

Lucy no solo registraba emprendedoras. En cada conversación, de manera natural, recopilaba información valiosa para la fundación y para el programa: correo electrónico, ciudad, tipo de emprendimiento, si tenía negocio activo, nivel educativo, ventas anuales, e incluso una escala de autoeficacia de 8 ítems.

También identificaba condiciones especiales de las participantes — mujeres víctimas del conflicto armado, migrantes, comunidad de acogida, víctimas de violencia de género, personas con discapacidad, firmantes de paz. Información sensible que era recolectada con naturalidad en el contexto de una conversación, no en un formulario frío.

Estos casi 47,000 puntos de datos complementan la encuesta formal del programa y le dan a la fundación una visión mucho más rica de quiénes son las emprendedoras que están acompañando.

"Un punto de inflexión para el crecimiento"

"En alianza con TBit, decidimos hacer algo que para una fundación pequeña no siempre es fácil: profesionalizar la operación. Automatizar, ordenar, estructurar. Tomar decisiones estratégicas para poder crecer sin rompernos.

Gracias a esa decisión logramos gestionar la inscripción de miles de mujeres, organizar la información, dar respuestas oportunas y sostener el proceso con el rigor que ellas merecen.

No fue solo un reto operativo. Fue un punto de inflexión para el crecimiento.

Porque cuando una organización pequeña decide optimizar sus procesos, no está pensando en eficiencia… está pensando en impacto.

Y ese impacto hoy significa que más mujeres pudieron entrar al proceso, ser escuchadas y acercarse a una oportunidad real."

— Sofía Valdivieso, Directora de Operaciones, Fundación Soy Oportunidad

Lo que viene

Inscribir a 2,337 emprendedoras fue el primer capítulo. Ahora comienza el programa real: meses de formación y acompañamiento, con 72 mentoras distribuidas en ciudades de todo el país trabajando directamente con las participantes.

Para este siguiente capítulo, la fundación ha activado a Isla — un segundo agente de IA en WhatsApp que ya está conectado con las mentoras del programa. Sobre lo que Isla va a hacer exactamente, preferimos dejarlo como anticipo para la segunda parte de esta historia.

Lo que sí podemos adelantar es que la visión es ambiciosa: darle a un equipo de cuatro personas la capacidad de tener visibilidad en tiempo real sobre lo que está pasando con miles de participantes distribuidas en todo el territorio nacional.

Estén atentos.

Esta es la primera parte de una serie sobre el uso de inteligencia artificial conversacional en programas de impacto social en Colombia. Si tu organización enfrenta retos similares de escala en convocatorias, inscripciones, o seguimiento de beneficiarios, escríbenos.

FAQ

¿Qué es el programa Emprende Pro Mujer?
Es una iniciativa del Fondo Mujer Libre y Productiva de la Vicepresidencia de Colombia, en alianza con Pro Mujer, que busca fortalecer las capacidades de mujeres emprendedoras en todo el país a través de formación, mentoría y acompañamiento empresarial.
¿Qué papel jugó la IA en esta convocatoria?
Lucy, una asistente virtual de WhatsApp construida sobre TBit, fue la primera línea de contacto con las emprendedoras. Respondió preguntas, guió inscripciones, resolvió dudas técnicas y ejecutó campañas de seguimiento personalizadas las 24 horas del día.
¿Por qué no funcionó Salesforce para esta fundación?
Aunque la fundación recibió licencias gratuitas de Salesforce, los costos de implementación — consultores, configuración y mantenimiento — excedieron su presupuesto. El software gratuito no equivale a una solución gratuita cuando se necesita expertise para operarlo.
¿Cuántas personas gestionaron la operación?
Un equipo de apenas cuatro personas de Fundación Soy Oportunidad gestionó toda la convocatoria de más de 9,000 contactos, apoyados por la plataforma TBit y la asistente virtual Lucy.
¿TBit puede reemplazar un CRM como Salesforce o HubSpot?
Para organizaciones que necesitan gestionar contactos, segmentar audiencias, ejecutar campañas personalizadas y recopilar datos de perfil a través de conversaciones, TBit funciona como una solución independiente sin necesidad de un CRM adicional.